Agustín Bejarano



 




La serie Los ritos del silencio comprende obras inmersas en una reflexión de carácter existencial, intentan expresar una síntesis sobre preocupaciones del hombre contemporáneo que abordo desde lo histórico-cultural, y lo ético y religioso. Entre otros conceptos he trabajado con el silencio, el tiempo, la soledad, y buscado múltiples variantes como si fueran inagotables las posibilidades expresivas.
En mis propuestas, este hombre que nunca muestra el rostro, como si tuviera temor de ser percibido, empieza a interactuar con el mundo de objetos, espacios y sombras que le rodean, ello favorece el poder sugestivo de las piezas a pesar de la escala minúscula del personaje en relación con el contexto donde se desarrolla, o sea el formato de la obra. Tal hegemonía contrasta con su austera presencia. La nobleza que irradia este indefenso personaje paradójicamente egocéntrico llamó mi atención al punto que sentí la necesidad de perfilar y depurar un discurso cada vez más convincente, como si ese ecuménico y diminuto personaje se empecinara en cargar con todo lo que de una forma u otra preocupa a muchos otros hombres.

Desde el punto de vista experimental uso una técnica, entre otras que salta a la vista: el trabajo del craquelado de la superficie, esto ha sido un doble reto, por una parte para el mercado y la permanencia de la materia empleada, por otra y es mi mayor afán, por tratar de decir siempre algo nuevo y que no sea el aspecto hedonista el predominante.

De todos modos mi carrera ha estado matizada por el desafío, en mi cabeza ronda la idea que todo lo que se emprende tiene sus riesgos. Para mi lo más importante es crear, dejándome llevar por la experimentación.


Agustín Bejarano
13 de Septiembre de 2006