Luis Cruz Azaceta



 




¿Feliz, mortífero,¿ interpone a Luis Cruz Azaceta con una explosión de entusiasmo. Nos encontramos en su espacioso estudio sobre Tchoupitoulas Street en Nuevas Orleans al lado del poderoso río Mississippi examinando dos pinturas hechas para su exhibición en Nueva York. Le pregunte el título de la pintura sobre un lienzo sin estirar, Una obra vertical con un espacio luminoso superficial que retrocede detrás de cuerdas de llameantes orbes. La obra tiene misterio. ¿Luces¿, dice él señalando las incandescentes orbes, ¿Luces plural¿. Toma una pausa, ¿Luz¿, dice enfáticamente, ¿si, L-U-Z, Español, singular¿, a medida que enuncia con convicción cada letra del encontrado nuevo titulo de el cuadro


Azaceta es un artista que trabaja con grandes ideas en su trabajo. El nunca habla menospreciando su arte. Es la cuestión cualquiera/o ¿ la continua búsqueda por soluciones dialécticas¿ lo que le excita. Feliz y mortífero son la clase de atributos que el busca en sus cuadros, contradicciones sinterizadas y balanceada en un éxtasis. ¿Luz¿ da en el punto. Misterio y gracia irradian de este lienzo casi monocromático.

La obra más pequeña, ¿Caída¿ es ensartada como en un rosario y también celular. El lienzo estirado fue bloqueado con parches de colores arbitrarios sobre círculos dibujados con carboncillo. Barras de óleo y acrílico son usadas para realzar la composición celular de las figuras. Un naranja brillante serpenteando una tubería que se extiende lo largo del cuadro. El tema del cuadro pueden ser la fachada de un rascacielo en disolución o puede ser la topografía de un paisaje urbano. El ambiente atmósfera de una pintura puede significar la estructura confusa de un laberinto. No hay un modo de ver el trabajo de Azaceta. Envuelve una interpretación simple y zumba con asociaciones ópticas.

En su trabajo reciente, Azaceta ha anexado el circulo como un símbolo arquetípico, del que su interior / exterior contorno visible provee eternas meditaciones sobre la dialéctica de su tesis y su antitesis, existiendo y en la nada, superficie y tensión, movimiento crónico y movimiento continuo. Azaceta declara su camino en un texto titulado:


Plegarias¿Rosarios¿Celulas: En la Edad del Terrorismo.
un circulo
un cero
un punto
una cuenta de rosario
Elementos en mi trabajo actual
Añadir un circulo, dos círculos, tres círculos veinte,
cien miles. . .


Otros cuadros como ¿Orfeo¿ y ¿Zulu¿ o ¿Rex¿ e ¿Iris¿, títulos derivados de los extravagantes krewes de el Mardi Gras de Nueva Orleáns, muestra el impacto de Azaceta sobre la ciudad adoptada donde el ha vivido por los últimos diez años con su esposa, la pintora, Sharon Jacques, y sus dos hijos, Emile y Dylan. En estas pinturas de acrílico, los círculos son dibujados sobre fondos multicolores con carboncillo, resplandeciendo con óleo en barra, y acabados con enamel en spray. Las obras no tienen un centro en su composición. Los círculos son abarrotados en un espacio claustrofóbico sugiriendo el pandemonium de Carnaval y rituales de una sarta de cuentas-costumbres conocidas por Azaceta desde su infancia en Cuba en los cincuentas.
A diferencia de ¿Luz,¿ la acción en espiral de una sarta de círculos, en ¿Orfeus¿ y ¿Zulu¿ palpitan con colores vividos de intensidades alternas atestadas en un espacio cuyas perspectivas de profundidad es engañosamente sutil como las ultimas construcciones de Frank Stella. Las obras son eufóricas, llenas con un movimiento frenético de repetición y caos. En ¿Zulu,¿ una prominente silueta café-negro cerca al centro de la composición esta puesta en movimiento por dos llameantes espirales que apuntan a otro mundo mas profundo dentro del cuerpo de la obra.

A distinción de otros métodos usados en el comienzo de la aclamada carrera de Azaceta-pinturas combinadas con collage y fotografía- el trabajo actual corteja las estéticas de la belleza y el dinamismo de la vida que incluye invasiones, interferencias, y los horrores disonantes localizados en un periodo del continuo ¿tictac de bombas de tiempo¿.

Mas siniestro en la dialéctica de Feliz, Mortífero son las pinturas ¿Bacte¿ y ¿Plaq¿ - letras omitidas para aumentar el misticismo todavía de naturaleza siniestra de las palabras. ¿Bacte¿ muestra una forma de molusco con un centro abultado. El estuche de este extraño organismo esta salpicado con células, sus tentáculos se extienden sobre un campo de manchas abrasadas en carboncillo . En ¿Plaq¿, otra figura no mencionada revolotea sobre un suave fondo decorativo de un azul pálido y manchas ocre. Dentro de esta criatura plasmática, una entrada críptica aparece cuya circularidad y geometría hace la apertura tanto cóncava como convexa, dependiendo de la posición de la percepción. Sus tentáculos amenazantes se ven preparados como esperando a una victima. Como una composición excéntrica, Azaceta muestra una rígida investigación sobre la colisión entre objetos de visión geométricos y orgánicos.

Las series de ¿Trax¿ de pequeñas pinturas-paneles (como ¿Bacte¿, ¿Plaq,¿ ¿Taxon¿ y ¿Nano¿) son influenciadas por las lecturas de Azaceta de publicaciones consagradas a estudios especulativos sobre bacterias y viruses en los que ambos sostienen la vida o la muerte. Los elementos del circulo ¿dentro/afuera, luz/oscuridad, micro y macroscópico- son usados por Azaceta para explorar el lenguaje formal de la pintura. Ellas son pinturas que apelan a la conciencia y el maquillaje abstracto de apariencias, en vez de lo que el ojo toma por sentado.

Las series de ¿Trax¿ se refieren al reciente asedio de terrorismo toxico que se derivo de los eventos de Septiembre 11 que quebrantaron el sentido de seguridad del publico Americano. Las pinturas son pobladas con figuras de puntos polka redondeados, que operan como hoyos oscuros en galaxias cuyos conglomerados de estrellas, gases, y polvo que han sido reemplazados con patrones de organismos microscópicos que inertes viven en un universo imaginario. Estas pinturas traen a colación, la luminosidad intrínseca de los lienzos de Ross Bleckner que mezclaban representación con abstracción. Areas seleccionadas de cada uno de las obras de ¿Trax¿ están acabadas con shellac enriqueciendo los interiores analíticos de la obra ¿afectándolas con un aura de elegancia mortífera.
Las obras en Feliz, Mortífero continúan la producción de labor intensiva que siempre ha caracterizado la ética de trabajo de Azaceta. La posición analógica de su trabajo anterior, su dependencia en la figuración y narrativa, ha sido reemplazada por ahora por una investigación de propiedades digitales como la pintura Kabbalah,¿ con sus eternas hileras de ceros negros, blancos y grises. Dos rectángulos flotan levemente ladeados sobre algo así como la cuadricula de un computador, cuyo código no se ha descubierto todavía

El estrato de significado encontrado en Feliz, Mortífero da eco a capas de estrategias pictóricas que comprimen su cuerpo de trabajo. Azaceta pinta ideas, conceptos. Cuando una serie de obras se vuelven predecibles, el sigue a otra. Cuando la fachada de su trabajo se vuelve superficial, el empieza de nuevo. Azaceta convierte pinturas crónicas en una fresca pasión.


Lew Thomas
Febrero 12, 2002
Nueva Orleáns, LA