Scherezade Garcia

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Y otros trabajos recientes de Scherezade García
Edward J. Sullivan

El trabajo de Scherezade García oscila entre varios polos y funciona sobre una variedad de planos políticos y estéticos. Ella ha progresado más allá de la pintura y se ha adentrado en áreas que incluyen la instalación, libros de arte al igual que imágenes generadas por video y computadoras.
Al examinar los diez últimos años de su carrera, nos damos cuenta que esta artista neoyorquina, nacida en Repúublica Dominicana, ha surgido como alguien que tiene una intimidad familiar con la compleja variedad de estrategias ultilizadas por una amplia gama de artistas contemporáneos, sin embargo, al mismo tiempo, la artista se apropia de y transforma referencias historicas y fuentes de inspiración. Aunque todo esto pueda sonar esencialmente ¿post-moderno¿ también existe un elemento único de estilo arcaico en muchas de sus obras ¿en el sentido más positivo habido y por haber.

El arte de Scherezade Garcia incopora la tragedia con el kitsch, lo pintoresco con lo opaco, lo decorativo con lo conmovedor. Su enfoque cambia constantemente, investigando diferentes posiblidades de expresar los cambios constantes que experimenta su lenguaje visual. Nuevos verbos, sustantivos y adjetivos son agregados a su lenguaje de formas y expresión con cada nueva fase experimental. Entre los aspectos más recalcados de sus obras recientes es su compromiso con una visión barroca. Este término, protéico y controversial por naturaleza, puede ser utilizado para describir un movimiento de arte histórico que se produjo durante los siglos 17 y 18 en Europa y las Americas. Por otro lado, también podemos definir el barroco como una corriente que representa una variedad más amplia de una visión astética que incluye una investigación del potencial expresivo de la complejidad de las formas. La definición que Garcia le da al barroco es la refundición de ambas nociones. Claramente, ella ha observado detalladamente los momentos específicos del desarrollo de la sensibilidad barroca en el arte occidental e inclusive ha apropiado ciertas figuras y composiciones del arte de Diego Velásquez, el maestro histórico cuyo trabajo parece tener la mayor influencia sobre la obra de García. Por otra parte, ella también extrae la riqueza de las vetas que tienen potencial simbólico de maneras visuales, cuyas complejidades derivan no solo de las asociaciones específicas hechas con movimientos históricos, sino que a través de resonancias psíquicas mucho más profundas creadas por conexiones con intensidades específicas emocionales. Al igual que otros artistas contemporáneos que se encuentran involucrados en el proceso de incorporar la complejidad del barroco en sus trabajos, García rechaza las especificaciones culturales o históricas, ya que sus obras entran a un nivel de diálogo trascendental con la vida emocional de los espectadores.

Para su muestra actual en la Bienal de La Habana, Scherezade García exhibe una serie que en su totalidad suman las preocupaciones y tensiones que han estado presentes en su arte durante los últimos diez años. Pinturas, dibujos, instalaciones y libros son parte de su repertorio de forma y cada uno tiene una resonancia distinta. Paraíso es una de las obras más complejas de la artista hasta la fecha. Esta obra multi-facética resuena con significados personales y utópicos. Es un proyecto que cuestiona nuestras propias definiciones de paraíso y lo que esperamos de la eternidad. Sus dibujos nos obligan a contemplar la fragilidad de nuestros sueños y expectaciones. Esta obra utiliza dibujo sobre tela. García a menudo ha utilizado tela como soporte de sus dibujos y pinturas. Pinturas y dibujos sobre un manto, una colcha o el tipo de tela normalmente utilizado para hacer ropa refuerza el sentido de artesanía o trabajo manual que ha sido un aspecto dominante de su obra durante ya unos años. Evoca la actividad cotidiana de coser, zurcir, tejer vestidos y otras labores asociadas con la vida doméstica, especialmente la vida doméstica femenina. En esta y muchas de sus obras García demuestra el conflicto entre las nociones de lo que es doméstico y coloca en alto desagravio la naturaleza de aquellas tareas tradicionalmente asignadas a la mujer. Ella subvierte este compromiso con agilidad para crear obras que hablan un lenguaje asertivo moral y personalmente.

En algunas de sus instalaciones pasadas, García se ha involucrado directamente en cuestiones y temas políticos. Varias de sus obras recientes han sido basadas en las formas de las balsas o los tubos internos que han sido utilizados por décadas por aquellas personas de Cuba o República Dominicana para entrar a la seguridad de Florida en Estados Unidos, creando comentarios conmovedores acerca del dominio, neocolonialismo, y hegemonía socio-política. En los libros exhibidos en La Habana (tanto el libro asociado al proyecto Paraíso como el libro ¿Piñata¿) existen también rastros potentes de sus referencias al lado oscuro de la política en su imaginación artística. El formato del libro que aplica es, por supuesto, uno antiguo. La forma del códice puede ser asociada con las escrituras de los indígenas de América¿la mayoría de los cuales fueron destruidos por los conquistadores españoles. En sus libros, García crea alegorías complejas que retan la historia, el dominio, el amor, la sexualidad y la política. Sin embargo, la primera impresión que tenemos de estos trabajos es traicionera. La intensidad de los colores y el uso de objetos encontrados y texturas nos puede hacer pensar que la obra trata únicamente del uso de las formas. La riqueza táctil de la obra nos atrae, pero una vez que la examinamos de cerca, el uso del libro de elementos en yuxtaposición, enfatizando un dialogo entre el dolor y el placer, nos conduce a indagar mas profundamente en los miles de sub-textos presentes. En las imágenes del libro de Piñata, por ejemplo, los dibujos estilo graffiti rivalizan con los pedacitos de decoración hechos con tela, o con muñecas recortadas. Pedazos de tela negra compiten con plumas rosadas para creas una serie de versos visuales satánicos. Esta obra es tanto impresionante a nivel visceral como también se convierte en una amenaza emocional. Posee un poco del sentimiento que proyecta un libro de tiras cómicas, de una historia de cuentos de hadas para niños y de un libro de recetas para el nihilismo. Una vez que entramos en sus páginas es difícil librarnos del poder que tienen sobre nosotros. Como la mayoría del trabajo maduro de esta artista, estas piezas de Scherezade García aparentan ser inocentes, pero terminan por seducir nuestros ojos y nuestras emociones con la fuerza emocional y dramática que poseen.