Iliana Emilia Garcia



 




By Edward J. Sullivan

En sus trabajos mas recientes, iliana emilia expresa un sentido de dualidad. En su serie titulada ¿One Last Sitting¿ utiliza uno de los objetos más cotidianos-la silla- y EMBUES con insinuaciones de fragilidad y fortaleza. La silla en si se convierte en una forma icónica que toma una plétora de significados.

En relación a la tradición y la historia visual, la imagen de la silla puede ser concebida como la de un simple asiento, o como la de un trono, como soporte para la más humilde de las criaturas humanas o como estructura sobre la cual el emperador o el dios descansan. En la historia del arte más reciente, el uso de la silla como tema en si puede recordarnos a obras como las de Vincent Van Gogh y su famosa ¿Silla de Gauguin¿ en la cual el artista danés conjura la presencia palpable de su amigo ausente al representar su silla vacía. En el sentido conceptual, Lucas Samaras ha utilizado la silla como un componente integral de su arte, creando a menudo sillas que amenazan nuestro bienestar a través de clavos o puntas filosas que se encuentran incrustadas en las sillas.

La silla es utilizada en el arte de iliana emilia para recordarnos la historia, sugiriendo nuestras necesidades básicas de comodidad y que además funciona como simulacro de la ausencia y el duelo. En esta instalación, intimidades de pérdida son pronunciadas por la creación de velos hechos de materiales transparentes que tienen la imagen de la silla grabados. Estos pueden ser interpretados por los velos que cubrían a las personas queridas que han dejado este mundo. También pueden ser comprendidos como recuerdos del velo de Santa Verónica, quien secó la ceja sangrienta y sudorosa de Cristo camino al Calvario. De hecho, la artista ha explicado este capítulo de su obra en un lenguaje cuasi-religioso, refiriéndose a los 12 apóstoles de Cristo. Al ver estas imágenes podemos recordar la tenacidad de fe que estos tenían en el momento supremo de tensión mientras recordaban, a la vez, como habían permitido que su líder fuera arrestado por los soldados Romanos. Sin embargo, no existe nada específicamente religioso en este arte. Este es un trabajo que incorpora el significado trascendental al mismo tiempo que reitera las realidades mundanas de las cosas que nos son más familiares.

La silla ha, de hecho, jugado una papel integral en el desarrollo de la obra de esta artista¿nacida en República Dominicana¿dedicada a construir instalaciones. Ella la ha empleado con fuerza icónica. Ha lidiado con las dualidades de la fortaleza y la debilidad, el amor y el olvido, lo palpable y la pérdida. La silla se ha convertido en un icono indicativo de su obra¿sin embargo, no es la única imagen que ha utilizado para desarrollar su vocabulario visual. En otras obras ella ha lidiado, de manera similar, con otras formas inmediatamente reconocibles e intensas que tienen significado para nosotros. Entre estos símbolos, uno de los mas potentes es el corazón. Iliana emilia ha tomado el símbolo más cotizado y utilizado en la historia de la representación visual occidental y le ha dado nueva vida a su significado en sus pinturas, dibujos y obras tridimensionales. En sus cajas de acrílico, el corazón aparece en varias versiones. Cada espectador puede escoger su referencia favorita¿desde el Sagrado Corazón de Jesús hasta los corazones del artista Pop, Jim Dine. Iliana emilia ha logrado fusionar los significados de estas obras y utilizar su propio lenguaje visual que literalmente palpita con energía y resonancia personal. La fortaleza del objeto es evidente: la caja plástica es muy difícil de quebrar, sin embargo, existe una firmeza, fragilidad inmutable inherente a la obra. Un corazón puede ser quebrado o cicatrizado con palabras o agresiones de otras personas. Iliana emilia juega con la naturaleza doble de nuestras almas y cuerpos. Ella comprende la fortaleza de la mente, pero opta por representar la fragilidad de nuestros egos y emociones.

En el arte de iliana emilia también existe una insistencia sobre el mismo acto de hacer arte. En sus instalaciones de 1998, tituladas ¿Building a Paradise¿ (Construyendo un paraíso), observamos un grupo de dibujos que tienen calidad cruda e inacabada. Los bordes de la tela en la cual esta dibujada la imagen son andrajosos (sugiriendo, una vez mas, una cierta fragilidad con la cual la artista juega a menudo.) Los dibujos en si tienen un aspecto harapiento, hasta crudo, sugiriendo ideas primarias y la inmediatez de la mano. Sin embargo, existe una inhibición de crudeza, utilizada con agilidad por la artista para indicar inmediatez y energía en los primeros pasos del proceso de creación artística. Entre los aspectos más atractivos de su arte es su deseo de permitir que el público tome parte del proceso de creación.

Creatividad y actividad tienen papeles igual de significativos en ¿One Last Sitting¿ (La última reunión.) Las sillas en si están pintadas o cubiertas con una variedad de texturas ásperas y suaves. Las corinas meciéndose y los dibujos que acompañan la obra (formando un parte íntegra) también combinan las dualidades de terminado y asperidad. El público que se acerque a esta y a las otras obras de iliana emilia deben tomar parte en la acción que esta llevándose a cabo para poder vivirla y sentirla a un máximo. Esta es una obra que no puede ser vista completamente desde una sola posición¿y, como toda instalación, no puede ser apreciada por medio de fotografías. La obra de iliana emilia debe ser una experiencia visceral, comprendida a través de integración física entre el aura que se crea.

Tradicionalmente, las palabras y los textos han tenido un rol significativo en el arte de iliana emilia. Nunca hay un escrito de narrativa convencional en su arte, sin embargo las palabras son utilizadas como símbolos en su compleja red de significados. En sus dibujos, en sus construcciones de cajas plásticas y demás piezas, las palabras reflejan un sentido de dirección casi aleatorio. Una vez que las palabras son leídas y comprendidas en conjunto, forman sistemas tan fuertes como los laberintos visuales que ella construye para nosotros. Iliana emilia juega con el ojo y la mente, el intelecto y las emociones.

Finalmente, es importante señalar las referencias implícitas a ciertos lugares en su arte. Iliana emilia es por un lado una artista cosmopolita y, al mismo tiempo, un artista caribeña. Inevitablemente, la República Dominicana ha jugado un papel clave en el desarrollo de su sensibilidad, el uso decorativo como estrategia visual contundente y la referencia a la existencia doméstica banal al incluir elementos tales como las sillas y las cortinas la unen a las tradiciones caribeñas. Pero iliana emilia toma estos elementos a alturas etéreas, removiéndolas del vocabulario ordinario y llevándolas a nuevos niveles de entendimiento que inspiran no solamente nuestras mentes, pero nuestras conciencias. Escuchamos estas obras, interactuamos con ellas y tenemos una visión más profunda de la espiritualidad de la persona que las ha creado una vez que nos involucramos en el arte del ¿performance¿ de las obras.

Ensayo escrito para el catalogo ¿Chosen Hearts¿, 2001