Augusta Barreda

e-mail: augustabarreda@terra.com.pe

 




Obras de Augusta Barreda

A lo largo de su carrera artística, Augusta Barreda ha explorado la forma,
el color y los materiales utilizando un vocabulario personal, sintetizado a
partir de fuentes diversas. Las inclinaciones peripatéticas de la artista,
que emergió a la vida adulta en los setenta, la llevaron a rechazar tanto el
dogmatismo como el provincialismo en el arte y cultivar una firme creencia
en que el arte encierra una carga personal y colectiva.

El lenguaje visual de Barreda ha sido moldeado por el estudio de las artes
arraigadas en las tradiciones occidentales y orientales, y en corrientes
derivadas de las culturas precolombinas y del folklore. Como buscadora y
ciudadana del mundo, la artista ha desarrollado una serie de intereses, como
la mitología, la espiritualidad y la ecología, que han influido también en
sus investigaciones estéticas.

En su reciente serie de trabajos, Barreda, una consumada extrovertida,
decide escarbar en el jardín de su propia psique con una exhibición de
esculturas titulada „Naturaleza Interior.‰ Como en el pasado, Barreda hace
referencia al mundo orgánico que la rodea, en particular a la naturaleza,
sobre todo las flores. Con nombres como „Puyudos‰ y „Pompos‰, sin embargo,
los títulos de sus obras no son meramente ilustrativos. Barreda recurre a
la poética tanto como al naturalismo. El espacio entre la abstracción y la
representación es borroso y se percibe un juego serio en acción.

¿Podríamos también estar inmersos en un bosque de criaturas submarinas?
Elegantes y veleidosas a la vez, estas criaturas ascienden en racimos hacia
el sol o se yerguen solas como centinelas solitarios. La artista ha
concebido sus obras individuales en términos personales de „familias‰. Los
„Pompos‰ tienen bases sólidas como troncos de árboles, copas esféricas y
pétalos que estallan en múltiples rayos al abrirse. En contraste con las
líneas elegantes y las curvas elongadas de las „Calas‰, hay una clara
insinuación de personajes masculino-femeninos. Como los híbridos
misteriosos de la escultora Louise Bourgeois, las „Flores Interiores‰ y los
„Puyudos‰ son sugerentes, pero al mismo tiempo levemente amenazantes.

Ricos y sensuales rojos y tonos azul marino que envuelven interiores blancos
o rojos, por no mencionar un eventual y protuberante „pistilo‰, aluden
también a la idea del género orgánico y a una sexualidad descarada. No
obstante, al igual que Georgia O‚Keefe, Barreda deja la interpretación de
sus „flores‰ al ojo del espectador.

La decisión de Barreda de renunciar al uso del cobre, como en obras
anteriores, a favor de utilizar solamente la madera para esta nueva serie,
señala también un cambio. Mediante la aplicación de manchas de color en
lugar de pintura, extrae de la madera aromática la belleza inherente del
cedro, su vena natural y sus características individuales. Las superficies
lisas, bruñidas por la mano de la artista, sugieren una relación física,
íntima.

Esencial a las hermosas „Calas‰ es su interior blanco, que simboliza la
energía pura de la flor. El blanco no ha sido coloreado, más bien se ha
blanqueado la madera. El procedimiento de remover el color para develar el
alma es consubstancial a la intención de la artista y a su amor por la
metáfora.

„El arte es algo que se proyecta de tu interior al exterior‰, dijo
recientemente la escultora Kiki Smith, refiriéndose a su proceso de hacer
visibles sus ideas. A través de la historia, los escultores se han referido
frecuentemente a descubrir la imagen preexistente en el corazón del mármol,
la piedra, o la madera. Es un misterio y una fuerza que impulsa a menudo el
proceso artístico, en el que Augusta Barreda se deleita claramente, con
resultados visualmente elocuentes.



Liz Christensen
Curadora de Arte
Deutsche Bank
Setiembre de 2003