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Carlos Garaicoa nace y se hace artista en La Habana, su obra
madura en la densidad de los años que marcaron el “fin
de las utopías”, en una ciudad desgastada y en
ruinas, pero también profunda e instigante, que el
artista convierte en piedra fundamental para sus proyectos
de arquitectura crítica, que se extienden hasta hoy
en su deambular por el mundo. Algunos de los trabajos que
componen esta exposición forman parte de un “cuerpo
de obras” que revela su relación directa e primera
con el contexto urbano-humano que le sirve de ancla. Otras
obras son resultado de un proceso natural de universalización
de su arte que no se reduce a la evocación de utopías;
se amplía a una arqueología del presente que
buscar la huella humana en su espacio vivo, donde quiera que
llame la atención del artista.
Esta es una exposición posible, para un público
amplio y múltiple, no es una antología rigurosa
e ideal, ni un conjunto de obras inéditas recién
producidas, mas tiene ambas intenciones: están presentes
obras fundamentales que permiten una lectura de etapas, temas
y recursos y ofrecen una visión clara de la obra del
artista, de su coherencia conceptual e de sus métodos
creativos. Los cambios, la experimentación y el hallazgo
de caminos siempre diversos es uno de los aspectos mas cautivantes
de esta obra y una de las razones de esta exposición.
Mas allá del indudable lirismo de sus obras, de las
intenciones literarias de títulos e inscripciones,
de las temáticas tratadas o técnicas utilizadas,
llama la atención la existencia de un efectivo valor
gnoseológico en las piezas de Carlos Garaicoa. Se traduce
en la forma en que el artista disponibiliza un método
de conocimiento e interacción con la realidad, expresado
de modos tan múltiples y heterodoxos como sus objetos
de atención. El espectador parece convidado a apropiarse
de esta metodología y partir con una lente oculta en
busca de paisajes urbanos que modificar.
En una primera mirada, las obras de Garaicoa revelan las asociaciones
que hace el artista entre las referencias tomadas de la realidad
y el resultado de intervenciones transformadoras en ese contexto
social. En más profundas camadas de significación,
encontramos sedimentados los conceptos que fundamentan la
obra y una actitud crítica como ejercicio inevitable.
La palabra es, asimismo, un elemento indivisible y de definición:
los títulos de cada una de las obras son una guía
esencial para entenderlas. La arquitectura se revela como
un instrumento más para discutir las relaciones del
hombre con su contexto vital. En el intersticio social que
el arte crea como espacio de subversión de las reglas
sociales, la obra de Carlos se presenta como una revisión
cuestionadora de las utopías modernas encarnadas en
el espacio urbano.
Carlos Garaicoa se inscribe como artista individual en un
circuito de arte contemporáneo definido por los cánones
de mercado, pero su obra es resultado de un trabajo colectivo,
de un proyecto que involucra diferentes creadores (artesanos,
diseñadores, arquitectos) en la ejecución de
sus ideas. En consonancia con prácticas comunes al
arte conceptual, dentro del proceso vivo y dinámico
que aun se reconoce como arte hay una semilla que tiende a
la desalienación del ejercicio creativo y a la expresión
de los múltiples talentos que el ser humano como individuo
creador puede tener. Esa comprensión amplia del oficio
del arte, libera al artista de la camisa de fuerza de la división
del trabajo instaurada al interior del propio proceso artístico
que históricamente redujo su área de acción
a la controlable redoma de lo estético. Carlos es,
en la medida suficiente, artesano, arquitecto, ingeniero,
fotógrafo, cronista, productor, maestro y aprendiz,
y cuantos rótulos sean necesarios asumir, de forma
orgánica, pues aquí lo que importa es la idea
transformadora y la ejecución del proyecto.
Ania Rodríguez y Rodolfo de Athayde
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De la serie
“Nuevas arquitectura"
2003
Instalación con lámparas
de papel de arroz y
alambre.

“De como mi biblioteca brasileña se alimenta
con fragmentos de una realidad concreta”
Libros, concreto,
impactos de balas
2008

"Noticias Recientes (Brasil)" 2008
Díptico. Fotografías B/N montadas y laminadas
en plexiglas
155 x 125 cm c/u
Impactos de bala

“Jardín Japonés” 1997
Instalación: Piedras,
madera, puertas japonesas, texto en vinilo
y fotografías en color
(80 x 100 cm)

“Quijote” 1996-2006
Fotografía a color montada y laminada en plexiglas.
Dibujo en vinilo
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